Co-director del Departamento de Estudios Románicos de la Universidad de Innsbruck, Austria.

Dr. Jannis Harjus
Copyright de Vanessa Große

Creo que cuando la curiosidad se despierta, el aprendizaje se vuelve mucho más profundo y duradero.

I believe that when curiosity is awakened, learning becomes much deeper and more lasting.

Fecha de publicación: 20 de noviembre de 2025

Por Dr. Enrique A. Morales González
Editor Titular, ACREDITAS


El Dr. Jannis Harjus es un distinguido académico de la Universidad de Innsbruck en Austria y catedrático de Lingüística Románica con una especialización en Estudios Hispánicos. Su expertise se centra en la sociolingüística, la lingüística de variedades, el análisis lingüístico del discurso y la investigación sobre multilingüismo. Agradecemos al Dr. Harjus por recibir a la revista Acreditas “Por la excelencia de Iberoamérica”, para ofrecer a nuestros lectores una visión más cercana de uno de los centros universitarios más destacados del oeste de Austria en materia de investigación, enseñanza y cooperación internacional.

Dr. Harjus, ¿podría comentarnos cuál es la misión del Departamento de Estudios Románicos de la Universidad de Innsbruck y cuántos estudiantes forman actualmente parte de él?

Somos un departamento algo pequeño en una universidad bastante prestigiosa dentro de Centroeuropa. La cercanía tanto a Suiza y Alemania, pero ante todo a Italia hace que contemos con un perfil de estudiante bastante internacional. Después de una bajada importante del número de nuevos estudiantes durante la pandemia junto con el cambio demográfico en Europa, las cifras de estudiantes de filologías románicas han vuelto a aumentar este año, con unas 90 personas de primer año. En total, habrá entre 700 y 1000 estudiantes en los niveles de Bachelor y Máster de las carreras de filología francesa, italiana e hispánica.

¿Qué motiva a una persona a cursar estudios en el Departamento de Estudios Románicos de la Universidad de Innsbruck?

Como he resaltado, la cercanía a Italia es el principal motivo de estudiar filología románica en nuestro departamento. Muchos austriacos veranean en Italia y algunas zonas del norte de Italia tiene una historia reciente con el alemán como lengua principal de comunicación. Hasta la primera guerra mundial, las zonas de Alto Adige (Tirol del Sur en alemán) pertenecieron a Austria, con lo cual, hasta hoy, aún hay muchos hablantes de alemán que prefieren estudiar en Innsbruck antes que en una universidad de Italia. Pero, a pesar de que la filología italiana es la más solicitada, los números de estudiantes de filología hispánica no se quedan atrás. Los principales objetivos de los estudiantes son trabajar en centros de enseñanza media o superior en Austria, Italia o Alemania o trabajar en una empresa multinacional con enfoque en América Latina y España. Debido al enfoque especial que le damos a Latinoamérica en la carrera de filología hispánica, los estudiantes tienen mucho interés en este continente ya que adquieren muchos conocimientos sobre la situación actual e histórica tanto a nivel lingüístico-científico como a nivel literario-cultural.

En su experiencia, ¿cómo perciben los jóvenes a las lenguas romances dentro del contexto multilingüe europeo actual?

Las lenguas románicas que nosotros ofrecemos en nuestro departamento – el español, el francés y el italiano – son las que más se hablan dentro de la Unión Europea. El rumano y el portugués y muchas más lenguas románicas también son lenguas oficiales dentro de Europa, pero con un número de hablantes bastante más reducido. Como dije previamente, el italiano suele gustar bastante a los jóvenes austriacos porque lo escuchan no solo durante sus vacaciones en Italia, sino también por turismo invernal en Innsbruck, cuando los italianos nos visitan para esquiar en esta zona o disfrutar de los mercados navideños. La presencia del italiano es muy alta y me parece que tiene una connotación muy positiva dentro de la juventud austriaca. Respecto al caso del español, también percibo una situación similar, ya que es una lengua con la que tienen menos contacto por turismo, pero más en mayor medida por la música y televisión, así como por el fútbol. El español está en auge también en los institutos de educación secundaria como segunda lengua tras el inglés en Austria, pero siempre en una situación de disputa con el italiano. Solamente el francés parece jugar un papel secundario en la sociedad austriaca, especialmente entre los jóvenes. Aún no se ha borrado el estereotipo de “lengua difícil para aprender” del francés. Algo que no pasa con el español ni el italiano.

En cuanto a los métodos de enseñanza universitaria que aplica en su labor docente, ¿podría describirnos cuáles utiliza en la enseñanza de la Lingüística Románica y cómo los adapta al contexto austriaco?

En mis clases de Lingüística Hispánica intento combinar el rigor académico con un enfoque dinámico y cercano. Considero que la enseñanza universitaria no consiste solo en transmitir conocimientos, sino en invitar al estudiante a pensar lingüísticamente, a observar los fenómenos del lenguaje con curiosidad y espíritu crítico. Por ello, suelo emplear una combinación de métodos tanto expositivos como participativos. Por un lado, las clases teóricas me permiten ofrecer una visión estructurada de los procesos históricos y de las relaciones entre las lenguas románicas. Por otro lado, intento que el aula sea un espacio de diálogo, donde los estudiantes puedan comparar, preguntar y descubrir conexiones por sí mismos. Me interesa especialmente que comprendan que la lingüística es una herramienta para interpretar la diversidad cultural y comunicativa. En el contexto austriaco, adapto mi enseñanza teniendo en cuenta que la mayoría del alumnado tiene el alemán como lengua materna y, en muchos casos, un conocimiento desigual de las lenguas románicas. Por eso, recurro con frecuencia a la comparación con el alemán para hacer visibles las diferencias estructurales y semánticas, y para fomentar una reflexión contrastiva. Asimismo, es importante destacar las diferentes variedades del español, para que no tengan la falsa idea de que el español es una lengua homogénea. También procuro integrar muchos ejemplos culturales – textos de canciones, fragmentos audiovisuales de telenovelas, portadas de periódicos deportivos – que muestren la vitalidad y variedad de las lenguas románicas en nuestra actualidad. Mi objetivo es que los estudiantes no solo comprendan los aspectos formales de las lenguas, sino que sientan interés genuino por el fenómeno lingüístico y su relación con la identidad, la historia y la comunicación humana. Creo que cuando la curiosidad se despierta, el aprendizaje se vuelve mucho más profundo y duradero.

Desde su perspectiva, ¿qué papel juega la innovación pedagógica en la formación universitaria actual? ¿Podría mencionar algunos ejemplos de buenas prácticas que haya implementado?

Considero que la innovación pedagógica tiene un papel fundamental en la formación universitaria actual, especialmente en disciplinas como la lingüística hispánica, donde las metodologías de análisis evolucionan constantemente. Para mí, innovar no significa solo incorporar tecnología digital, que también, sino repensar la forma en que los estudiantes se acercan a los fenómenos lingüísticos y cómo pueden experimentar con ellos de manera activa. En la enseñanza de la sociolingüística hispánica, he procurado integrar enfoques prácticos que acerquen la teoría a la realidad viva del lenguaje. Un ejemplo es el trabajo con corpus orales, que resulta sumamente motivador. Los estudiantes aprenden a transcribir fragmentos de habla espontánea (por ejemplo, de Oaxaca de Juárez en México o de Cádiz en Andalucía), a identificar fenómenos de variación (como el seseo, el yeísmo o la elisión de sonidos) y a reflexionar sobre las implicaciones sociales de esas variaciones. Utilizo fragmentos de corpus disponibles en línea – como el Corpus Oral de Referencia del Español Contemporáneo o el PRESEEA –, además de grabaciones breves obtenidas en contextos reales, siempre con las debidas consideraciones éticas. Asimismo, incorporo herramientas digitales que favorecen un aprendizaje activo: por ejemplo, programas de análisis fonético como Praat para visualizar la pronunciación, o plataformas colaborativas donde los estudiantes construyen y comentan sus propias transcripciones. Otro aspecto que considero innovador es la evaluación continua a través de proyectos de investigación a pequeña escala, donde los estudiantes aplican los conceptos aprendidos a un caso concreto, como puede ser el caso del estudio de una comunidad hispanohablante en Austria o la observación de fenómenos de contacto lingüístico en Centroamérica. Estas actividades no solo fomentan el desarrollo de competencias analíticas, sino también una comprensión más profunda del valor social y cultural del lenguaje a través de programas de análisis cualitativo como MAXQDA. En definitiva, creo que la innovación pedagógica en la universidad pasa por hacer que el aprendizaje sea experiencial, reflexivo y significativo, permitiendo que los estudiantes se sientan investigadores del lenguaje y no solo receptores de contenidos.

Para finalizar, es de nuestro conocimiento que ha realizado estancias de investigación en Oaxaca y Quintana Roo, ¿cuál ha sido su experiencia en estas regiones de México?

Siempre han sido viajes fabulosos y maravillosos, tanto por la cultura como por la gente mexicana. Especialmente en la región de Oaxaca, donde la gente siempre fue muy amable, lo que me hacía más sencillo conectar con todos en un lugar tan especial y bonito, sobre todo gracias al multiculturalismo regional. Los contactos en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca también facilitaron mucho las cosas, sobre todo a la hora de llevar a cabo las entrevistas necesarias para un proyecto sobre la variación lingüística en el habla local. Luego, tanto la naturaleza como la cultura en Quintana Roo también me parecieron superlindas. Seguro que volveré pronto a México, no solo a estas dos zonas preciosas, sino también otra vez a la capital con el prestigiosísimo Colegio de México y la inmensa UNAM así como a otras regiones que me llaman la atención tanto a nivel de turismo como de investigación sociolingüística.